3 sencillos secretos para que tu vida sea más tranquila.

 

¿Sabías que el 90% de las veces eres tú el que se complica la vida? De verdad, te encanta.

Y lo peor de todo, jurarías que no es así, porque te conviene no tener la culpa.

Pero piensa, si tienes el poder de complicarte la vida, también tienes el de hacértela más fácil. Solo necesitas despertar.

Tienes que darte cuenta de esto y tomar responsabilidad antes de nada. Porque está en tus manos hacer que tu vida sea más sencilla.

LA NATURALEZA ES TRANQUILA Y SENSIBLE.

 

Si eres una persona más sensible a la media o altamente sensible (PAS, como yo), tener una vida tranquila deja de ser una posibilidad para convertirse en tu única opción.

Tienes que dejar de pelearte con el mundo que te rodea e intentar encajar en él de forma forzada.En ese camino solo conseguirás enfermar tu cuerpo y cansarlo mientras sufres estrés y ansiedad.

Porque este mundo no está hecho para que vivas tranquilo. Al menos el que las empresas y el modelo productivo actual han creado.

Pero el mundo natural sí está hecho para la vida tranquila.

Por eso, en vez de crear algo diferente, al final se trata de volver a la naturaleza y a la vida sencilla que nunca debiste abandonar, para vivir en armonía con el entorno natural que te rodea. O al menos, todo lo que puedas.

Y es que, cuando todo cuanto te rodea satura tus sistemas y te agota, tienes que tomar la decisión de plantarte. Ya no es por moda, es por tu salud.

Cuando decidas cambiar, quizás algunos no lo entiendan, pero esto es como en “Matrix”. Gran parte de la sociedad no quiere despertar.

La gente vive tan a gusto corriendo de un lado para otro, sin pararse a pensar en nada y sin consciencia, para luego practicar el deporte nacional de la queja constante.

Pero si has llegado a ese momento de tu vida de darte cuenta que parar es una elección necesaria para cuidar de tu salud, debes seguir adelante.

Ese ciclo continuo de me agoto, me quejo, me recupero, es extenuante. Necesitas romperlo. 

Por eso voy a compartirte los tres pilares que he encontrado a lo largo de los años para ayudarte a llevar una vida tranquila.

 

1. INTRODUCE EL PENSAMIENTO MINIMALISTA EN TU VIDA.

 

Seguro que te acaba de venir a la cabeza una habitación completamente vacía. Pero déjame decirte que el minimalismo es un poco diferente y va más allá.

Si bien es cierto que es una corriente que muchos han llevado al extremo, se puede practicar en diferentes ámbitos de tu vida para mejorarla y hay muchos tipos de minimalistas.

Puedes descubrirlo desde en tu relación con las redes sociales hasta en la cantidad de ropa que tienes en tu armario.

En mi caso, me he mudado de casa unas 8 veces en 10 años. Así que cuando comencé a experimentar con esta filosofía, descubrí que ya llevaba tiempo haciéndolo sin darme cuenta, ya que para mí era lo más lógico.

Siempre es un buen momento para empezar. Un principio puede ser comprometerte a comprar solo aquello que de verdad necesites.

 

A mí siempre me hace gracia cuando mis amigos vienen a casa. Dicen que les encanta, y no es que la decoración sea espectacular, es que hay el doble de espacio que en sus casas para vivir e interactuar.

En mi casa no hay cambios de armarios por temporada y tenemos más espacio para relacionarnos y juntarnos con amigos cuando nos apetece.

Por eso al final, menos se convierte en más. Por ejemplo:

  • Darte cuenta de lo poco que necesitas para vivir resulta un alivio.
  • Minimizar el número de trastos en tu casa te dará paz.
  • Tendrás más espacio que disfrutar.
  • Y reducirás el tiempo que pasas limpiando.

 

Pero también puedes aplicarlo al área digital. Y este es un punto que me encanta.

Las pantallas drenan tu energía, los ojos se cansan y emocionalmente pueden desbaratar tu equilibrio. Además, el 99,% de tu vida está fuera de las redes sociales.

Quizás pienses que es difícil, yo también lo creía.

De hecho, este fue uno de los puntos en los que más rechazaba adentrarme con un enfoque minimalista. Pero también es una de las opciones que más calma me ha aportado. ¿Qué puedes hacer?

Reduce el número de aplicaciones en tu móvil y ordenador. También puedes desinstalar un tiempo todas las aplicaciones de redes sociales y/o anular las notificaciones. Igual que reducir el número de perfiles a los que sigues y el número de listas de correo a las que estás suscrito entre otras decisiones.

Cultivar un minimalismo digital aporta tiempo a tu vida y descanso mental.

Así que abre tu mente y plantéate crear espacio a tu alrededor.

 

2. PRACTICA EL SLOW LIFE.

 

Si te lo tomas de forma literal, sería llevar una vida lenta. Aunque hablamos más de llevar una vida consciente y sin prisas, con calma.

Y es que vives en la era de la inmediatez, pero de nuevo, esto nada tiene que ver con cómo es la naturaleza, cómo surge y vive todo en ella.

Un árbol necesita tiempo para crecer desde la semilla. Hay cosechas o momentos en la vida de los seres vivos que requieren de una estación o condiciones concretas.

Entonces, ¿qué te ha pasado a ti para evitar la calma?

De nuevo, nuestra sociedad te arrastra. Pero hay mil formas de pausar tu vida.

A veces te encontrarás en la situación de que tienes hijos o quizás una fecha límite para un trabajo. Pero esto va mucho más allá de una simple situación.

Cada vez que vayas andando por la calle, observa tu paso. ¿Vas corriendo? ¿Por qué? Si llegas tarde, plantéate la raíz. Si has salido tarde de casa o si es por pura inercia, las dos situaciones tienen solución.

Quizás con salir 5 minutos antes de casa pausaríamos la mayoría de nuestros trayectos, y si es por inercia, date cuenta y afloja el paso.

Yo he pasado mucho tiempo realizando este ejercicio y preguntándome, ¿pero por qué corro?

Y puedes aplicarlo a todos cuanto haces. Piensa en ello mientras comes, conduces, haces las tareas de la casa, en vacaciones…

Rompe la inercia de la prisa, respira profundo y siente el momento.

Come más despacio, disfruta de la comida y mejora tu digestión. Anda con calma en tus traslados, si el coche te altera, intenta ir en transporte público andando o en bici. Si tus vacaciones son un maratón de visitar sitios, plantéate disfrutar de un lugar y estar feliz en él.

Y sobre todo pregúntate por qué haces lo que haces de la forma en que lo haces.

 

 

3. INCORPORA EL YOGA Y EL EJERCICIO.

 

Juntos pero no revueltos. Ninguno de ellos sustituye al otro, lo siento. 

¿Te has fijado como dentro de tu vida muchas veces intentas convalidar? Bueno, hoy he hecho esto, así que mañana puedo dejar de hacer lo otro.

Pues esa actitud traerá debilidad a tu mente y tu cuerpo.

Volvemos a lo mismo, hay una diferencia enorme entre tratar de ser olímpico y mantener tu cuerpo todo el día sin moverse. El cuerpo necesita hacer cardio, movilizar el corazón, activar tus músculos y ejercitarse.

Encuentra una actividad que te guste y practica. Aunque sea un día a la semana ya estarás haciendo una media de 52 veces más ejercicio al año que que en tu anterior periodo.

El ejercicio genera endorfinas, la llamada hormona de la felicidad. Que también ayuda a dormir, disminuir el dolor o fortalecer el sistema inmune al fortalecer el sistema emocional.

De la misma forma, el yoga y la meditación los considero imprescindibles para llevar una vida tranquila.

Y aunque el yoga flexibiliza y fortalece tu cuerpo, lo que más me interesa es su capacidad para abrirte una puerta al autoconocimiento.

Esta parte es esencial para tener éxito en tu transformación hacia una vida tranquila. Tienes que conocerte, aceptarte y quererte antes de poder ponerte a actuar en cualquier ámbito que requiera cambio.

El yoga aporta claridad, calma y relajación. Y estar relajado también ayuda a generar endorfinas. 

Y por más que quizás las redes sociales intenten hacerte creer que el yoga es físico y súper atlético, el yoga es mucho más. Es una filosofía de vida y la intensidad física la marcas tú.

Sea como sea tu cuerpo puedes practicar yoga.

De verdad, nada tiene que ver el yoga y el deporte. Debes aprender a salir de la percepción de la postura (la asana), el yoga es escucha, es una filosofía de vida y es entenderte. Y esto, se hace con el interior.

Nada en esta vida te dará más calma que conocerte, aceptarte y quererte tal como eres. 

En yoga, solo buscamos ser mejores seres humanos cada día y aportar lo mejor de nosotros al mundo.

Puedes practicar yoga conmigo en la escuela online aquí.

 

EMPIEZA, HAZ LO QUE PUEDAS Y DUERME TRANQUILO.

 

Este es mi gran consejo. Nunca serás perfecto ni lo harás todo perfecto.

Al final, se trata de hacerlo lo mejor que puedas en cada momento de tu vida con las circunstancias que te rodean. Pero sí puedes decidir ir cambiando poco a poco y rescatar de cada filosofía lo que sea más válido para ti.

Yo llevo años en este proceso y cada día trato de aportar más tranquilidad a mi vida y de escuchar mi sensibilidad para encontrarme mejor.

Recuerda:

  • Practica el minimalismo para darte más espacio y tiempo.
  • Incorpora el slow life en tu día y tómate las cosas con más calma.
  • Haz ejercicio y yoga para mejorar tu cuerpo, tu mente y tu ser.

Celebra cada pequeño paso que des y disfruta de él. Evita compararte con los avances del otro, todos somos diiferentes.

Y recuerda que todo el que te rodea tendrá una opinión, pero tú eres libre de ofrecerte lo que necesitas. Y si es vivir tranquilo, empieza.

 

Así que dime, ¿qué vas a hacer para comenzar a vivir con más calma? ¿Qué es lo que ves más complicado?

Me encantará leer tu opinión en los comentarios para poder ayudarte más.